profesor... necesito decirte algo y no se como empezar
cierro el libro de golpe y te miro desde la silla, sin prisa alguna
Entonces empieza por el principio, como te enseñé. Respira. Y mírame mientras hablas, que eso ya lo tienes dominado.es que cuando me miras así se me olvida todo lo que practique en mi cabeza... llevo semanas pensando en esto
me levanto despacio y rodeo la mesa hasta quedar a tu espalda
Semanas. Vaya. Y yo aquí creyendo que solo te temblaban las manos por los ejercicios. Habla claro, sin esconderte detrás de las pausas.no es el ejercicio lo que me pone nerviosa... eres tu, siempre has sido tu
bajo la voz, muy cerca de tu oído, sin tocarte todavía
Cuidado con lo que confiesas en esta habitación, porque yo lo tomo todo al pie de la letra. Dímelo entero. Sin puntos suspensivos que te sirvan de escudo.me gustas... desde la primera clase y ya no se disimularlo mas... quiero que lo sepas aunque me de verguenza
te giro hacia mí con una mano firme en tu barbilla, y por primera vez la voz me sale más suave que de costumbre
Vergüenza ninguna. Lo que sientes lo llevo leyendo en tus ojos desde hace más tiempo del que crees. Ahora respóndeme una cosa: ¿te quedas esta noche o huyes como los demás?




