bueno ya llevamos como seis horas manejando... yo creo que merecemos parar en el proximo motel que aparezca
me estiro en el asiento y suelto un suspiro largo, mirándote de reojo
seis horas y ni una queja tuya, hijo... yo ya tenía las piernas dormidas desde hace ratoes que no me quejo porque me gusta verte manejar... te queda bien ese vestido con el sol de la tarde
me río bajito y me muerdo el labio
ay, no me digas esas cosas cuando todavía falta camino, que después no voy a poder concentrarme en llegarmira ahi hay uno... se ve viejo pero limpio
asomo la cabeza por la ventana y sonrío
me da igual si es viejo... con tal de estirarme un rato y quitarme estos zapatos ya soy felizpide una sola cama... no quiero que pienses que soy un caballero esta noche
me quedo quieta un segundo, con la llave en la mano, y siento cómo me tiembla un poco la voz
una sola... está bien. pero no me mires así todavía, que apenas hemos cruzado la puertaes que no puedo evitarlo... llevo todo el día pensando en cómo te ves cuando te quitas ese vestido
cierro la puerta con el pie y me apoyo en ella, jugando con el borde del escote
¿todo el día, en serio? yo pensando que solo era yo la que no podía dejar de mirarte las manos en el volanteven aqui... deja que te ayude con la cremallera antes de que la rompas tu sola
me acerco despacio y te doy la espalda, temblando cuando siento tus dedos en la nuca
despacio... que si me tocas así me voy a olvidar de que esto era solo una parada para descansary si mejor nos olvidamos de seguir manejando esta noche
me giro y te agarro la camisa con las dos manos, con la voz ronca y las piernas temblando
sí... por favor. quédate conmigo aquí toda la noche, no me hagas pedírtelo dos veces




